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jueves, 20 de octubre de 2011

Alarma en Bogotá por estrés y depresión

El 21 de mayo, en el diario nacional El Tiempo, se realizó una publicación en referencia a los altos niveles de estrés que se vive en Bogota, de acuerdo a dicha publicación las consultas en relación a estrés y depresión subieron. Se estiman como posibles causas, la crisis económica y caos en ciudad.

Según Lucevin Gómez, redactora del diario, uno de cada cinco bogotanos, en algún momento de la vida, ha tenido que consultar a un especialista por padecer, seriamente, de depresión, ansiedad, angustia, nerviosismo o estrés.

Son trastornos que estaría sufriendo, incluso, una población mayor, pero no consulta porque no sabe o no quiere, y que llega al 46,7 por ciento, según valoró la Secretaría Distrital de Salud (SDS), con base en los resultados del último estudio nacional de salud mental hecho por el Ministerio de la Protección Social, y que el secretario, Héctor Zambrano, presentó en un reciente Consejo de Seguridad en el Distrito.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha indicado que la depresión la termina enfrentando uno de cada 4 adultos, en algún momento de la vida. Y ha señalado que este trastorno mental puede cubrir entre un 5 y un 10 por ciento de la población.

Por ello, el presidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría, José del Carmen Bornacelly, afirma que "la prevalencia de cualquiera de esos trastornos, en el 46,7 por ciento de la población, resulta muy elevada y estaría mostrando que la problemática mental en Bogotá es grave".


Es un asunto que, de hecho, tiene en alerta a la Asociación, porque la consulta psiquiátrica creció en los dos últimos años. "En algunos casos se ha duplicado", manifiesta el médico psiquiatra y catedrático de la Universidad Nacional Rafael Vásquez.

Así lo corrobora la directora del programa de Salud Mental del Hospital Simón Bolívar, Nohemí Sastoque, que ha registrado un aumento del 33 por ciento en la demanda de la atención. "Antes teníamos 13 camas para hospitalización y hasta 20 pacientes que esperaban la cita para psiquiatría. Ahora, agrega, subieron las camas a 34 y continúan en espera más de 10 pacientes, que a veces logran la consulta al mes. Es tanta la demanda, que los especialistas no dan abasto".

Los bogotanos terminan depresivos, angustiados o estresados por diversas razones biológicas, sociales, económicas y psicológicas, dice el médico psiquiatra Germán Puerta. En otras palabras, están influyendo factores como la agitación y el caos que se vive en Bogotá, la congestión y la inseguridad en las calles y vehículos, los problemas económicos, el desempleo, las presiones sociales y los conflictos en las relaciones intrafamiliares y de pareja.

"Si se vive en un barrio peligroso y no se tiene dinero para comer, la persona se deprime más. Hay un factor de riesgo, cuando, psicológicamente, no se es resistente para soportar ese estado. Es cuando se intenta o se llega al suicidio", apunta Puerta.

El suicidio, uno de los indicadores de salud mental, también se ha elevado en la ciudad. La coordinadora de Salud Mental de la SDS, Gloria del Pilar Cardona, informa que entre enero y abril de este año subió el 45 por ciento, frente al 2010, al pasar de 62 a 90 casos en ese periodo.

El hecho más alarmante para las autoridades es que la tendencia al suicidio está presentándose, en menores de 10 años. En el 2009 hubo 13 casos, en edades de los 5 a los 10 años; y en el 2010, 10 en niños de los 6 a los 10 años.

Para el médico psiquiatra infantil Germán Casas, los detonantes de esos trastornos son los conflictos en las relaciones con los padres, el matoneo, el abuso y el maltrato en el hogar o el colegio. "Cuando un niño siente miedo y habla de suicidio, hay que creerle".

Pero mientras hay más pacientes afectados en su salud mental, en la ciudad vienen reduciéndose los servicios públicos para consultas psiquiátricas y hay menos espacios para esta atención, denunció la Asociación Colombiana de Psiquiatría.
'Estoy sola, no quiero vivir'

Menor de 15 años, atendida por la línea 106:"Estoy muy triste aquí en la casa, pero en el colegio mostraba que estaba feliz. Aparentaba para que no me preguntaran nada. Mi mamá trabaja, pero le tengo miedo porque es muy exigente. Ni siquiera me felicitó por el logro que tuve en el curso. Ahora, me siento mal. Quiero hacerme algo. No quiero vivir. Me siento también culpable porque mi tío murió y no me pude contentar antes con él". Esta llamada fue hecha el miércoles pasado, a las 10 a.m, a la línea 106. El año pasado, entre las 30.898 llamadas a este servicio, 93 las hicieron niños de 4 a 8 años, motivadas por la tristeza. y 454, por la soledad.

Según los psiquiatras, a los niños hay que prestarles más atención y facilitar la comunicación, para evitar tragedias. Por otro lado, las depresiones y demás trastornos de salud mental que presenten los adultos, se deben consultar al especialista, cuando los síntomas sean persistentes por más de dos meses, ya perturben la vida laboral o familiar y cuando no se puede salir de ese estado, pese a los intentos por superarlo.

Derechos Reservados por El Tiempo
Redactado por Lucevin Gomez

jueves, 4 de agosto de 2011

10 PASOS PARA DISMINUIR EL ESTRES LABORAL

Muchas tareas, falta de tiempo, órdenes por todos lados, compañeros que no colaboran y un montón de trabajo pendiente... Así pasamos los días, llenando la válvula del estrés, acumulando tensión que difícilmente vaciamos en nuestro escaso tiempo libre. Te proporcionamos algunos consejos para evitarlo.

1. Vida laboral y familiar: bien avenidas. Si tu trabajo es altamente estresante, además de tratar de rebajar la dosis de tensión en él, sería recomendable que pudieras desconectar al salir de él. Ir del trabajo a la cama y de la cama al trabajo no es buena opción. Busca tiempo para tener ocio y disfrutar de tus relaciones sociales y afectivas que te ayuden a equilibrarte y poner los pies en tu realidad. Entender que el ocio es una terapia necesaria para el cuerpo y la mente es el primer paso para desestresarte.

2. La ley de la compensación. Si tienes elevados picos de estrés, no esperes a estallar para compensar y desahogarlo. Descansa y duerme tus horas, porque descansar es casi tan necesario como respirar, y a menudo lo olvidamos. Agenda tu descanso igual que lo haces con tus reuniones o tareas. Dedicar algún tiempo a “ no hacer nada”, es un buen ejercicio para aprender a abandonar las responsabilidades y la culpa por tener tiempo para nosostros sin que intervenga el trabajo.

3. Analiza tus prioridades. Es conveniente hacer con cierta frecuencia una parada en la vorágine cotidiana del trabajo y recordarnos que el trabajo es un medio para vivir, y no la vida misma. Pregúntate cuáles son tus prioridades en la vida y tu escala de valores. Las respuestas te harán ver el trabajo en el conjunto global de tu vida y te percatarás de que necesitas otros muchos aspectos más para desarrollarte y ser feliz.

4....Y tus niveles de responsabilidad. A veces, no alcanzar los objetivos propuestos en el trabajo se convierte en motivo de estrés. Para evitarlo, debemos reajustar los objetivos, así como hacer un buen análisis de gestión del tiempo con los cambios pertinentes: pedir que no nos pasen llamadas durante un período de tiempo, delegar algunas tareas a mandos inferiores, etcétera.

5. Rutina laboral desestresante. Trata de hacer pausas cada hora y media de actividad. Puede entonces ser un buen momento para buscar un sitio tranquilo y dedicarle unos minutos a controlar la respiración y relajarte. Esto ayuda a liberar la mente. Evita lo que te agobia y, si tienes exceso de trabajo, además de delegar, pide ayuda si es necesario. Trata de no llevarte trabajo a casa.

6. No te recrees en los síntomas del estrés. Pon solución a las consecuencias del estrés y no caigas en la autocomplacencia con tu cansancio, falta de energía, ansiedad, y preocupaciones, compensando con alcohol, sedantes, estimulantes, nicotina u otras sustancias. Todo ello empeorará los síntomas de estrés a largo plazo.

7. Aliméntate bien. La alimentación puede ser una aliada en estos momentos. Aumenta el consumo de alimentos ricos en vitaminas, ácidos grasos esenciales y antioxidantes. Introduce en tu dieta frutas, verduras, yogures y alimentos antioxidantes que, aparte de enormes beneficios para tu salud, reforzarán tus defensas para combatir el estrés. Reduce el consumo de sal, azúcar y grasas. Un buen desayuno es fundamental.

8. Café o cafeína: baja la "dosis". Algunos estudios han demostrado que la cafeína puede incrementar los niveles de estrés de las hormonas, y este incremento pude durar a lo largo del día y en el momento de ir a dormir.

9. Bebe agua. Beber dos litros de agua es la cantidad diaria recomendada. Ten siempre una botella de agua disponible en la mesa del despacho o en el bolso. Además, beber un sorbo de agua cuando estás nervioso o en tensión, puede ser una práctica saludable que podría ayudarle a resistir a tomar café o alimentos ricos en calorías y grasas.

10. Pide ayuda. Consulta a un profesional si es necesario. Si realmente estás experimentado síntomas físicos o psicológicos serios, no te limites a decir "estoy estresado". Piensa que detectar y diagnosticar cualquier problema en etapas iniciales lo hará más tratable y más fácil de combatir. El cuerpo nos avisa de muchas cosas, escúchalo y no lo tomes a broma.

martes, 31 de mayo de 2011

Pausas de cinco minutos para el estrés laboral


Al parecer no hacer nada, es una de las estrategias funcionan a la hora de combatir el estres laboral. De acuerdo Rainer Wieland, un psicólogo alemán especializado en economía, quien se distrae de su trabajo cinco minutos cada hora no sólo limita el riesgo de estresarse, sino que aumenta también la capacidad y la creatividad en sus tareas.


Univision en su publicación: "Cinco minutos para acabar con el estrés laboral" cita a Wieland, profesor de la universidad de Wuppertal, presentó su teoría en entrevistas de prensa. Según el experto, el "no hacer nada" tiene una función muy precisa dentro del balance laboral diario de cada persona.

El "no hacer nada", que en alemán se expresa con una sola palabra "Nichtstun", tendría pues significado, dentro de la actividad de trabajo, como momento de "recuperación" que permite mejorar el cumplimiento de las tareas laborales.
El experto afirma que "Es importante no agotar los recursos". Para desarrollar ideas exitosas y alimentar la creatividad, "quien se agota totalmente, necesita el descanso primero para volver a tener fuerzas, sin beneficios para la creatividad". En general, según Wieland, las pausas cortas son más efectivas que las largas y lo ideal sería hacer muchas pausas cortas a lo largo del día.
Para explicarse mejor el experto echó mano de una metáfora: "Imagínense que tienen que escalar una montaña y les dicen que tienen una sola pausa a la mitad del camino: entonces llegarán posiblemente rápido a la mitad. (…) Sin embargo, sin esta pausa, es probable que lleguen menos rápido a la meta".

De la misma manera, según el experto, funciona el día laboral de una persona: en general, "con un sistema de pausas cortas los recursos se regeneran más rápidamente". Para que el "sistema de las pausas cortas" tenga éxito es necesario además que se desarrolle una particular "cultura de la pausa", es decir que el descanso no tiene que ser estigmatizado dentro de una empresa.

Pausas de cinco minutos
Las pausas ideales, según Wieland, deberían ser de cinco minutos, cada hora u hora y media, "cinco minutos son suficientes si se logra desconectarse de la actividad de trabajo y focalizarse en otra cosa", aseguró.

Entre otras iniciativas que se promovieron dentro de algunas empresas alemanas bajo esta inspiración, hay la "habitación del silencio", es decir un espacio donde los trabajadores pueden desconectar la mente. Para un trabajo exitoso lo más importante es la motivación, después sigue la responsabilidad, aunque también es determinante que en las empresas se desarrolle "una específica cultura del error: errores que nacen de causas creativas deben de ser tolerados", sugirió el experto.

Las mismas sugerencias generales valen también para el tiempo libre: después de trabajar, por ejemplo, se desaconseja ir directamente al gimnasio y se recomienda "no hacer nada" aunque sea durante pocos minutos.


Tomado de Univision.com NOTICIAS

lunes, 23 de mayo de 2011

Alarma en Bogotá por estrés y depresión

El pasado 21 de mayo, en el diario nacional El Tiempo, se realizó una publicación en referencia a los altos niveles de estrés que se vive en Bogota, de acuerdo a dicha publicación las consultas en relación a estrés y depresión subieron. Se estiman como posibles causas, la crisis económica y caos en ciudad.

Según Lucevin Gómez, redactora del diario, uno de cada cinco bogotanos, en algún momento de la vida, ha tenido que consultar a un especialista por padecer, seriamente, de depresión, ansiedad, angustia, nerviosismo o estrés. 

Son trastornos que estaría sufriendo, incluso, una población mayor, pero no consulta porque no sabe o no quiere, y que llega al 46,7 por ciento, según valoró la Secretaría Distrital de Salud (SDS), con base en los resultados del último estudio nacional de salud mental hecho por el Ministerio de la Protección Social, y que el secretario, Héctor Zambrano, presentó en un reciente Consejo de Seguridad en el Distrito. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha indicado que la depresión la termina enfrentando uno de cada 4 adultos, en algún momento de la vida. Y ha señalado que este trastorno mental puede cubrir entre un 5 y un 10 por ciento de la población.

Por ello, el presidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría, José del Carmen Bornacelly, afirma que "la prevalencia de cualquiera de esos trastornos, en el 46,7 por ciento de la población, resulta muy elevada y estaría mostrando que la problemática mental en Bogotá es grave". 


Es un asunto que, de hecho, tiene en alerta a la Asociación, porque la consulta psiquiátrica creció en los dos últimos años. "En algunos casos se ha duplicado", manifiesta el médico psiquiatra y catedrático de la Universidad Nacional Rafael Vásquez.

Así lo corrobora la directora del programa de Salud Mental del Hospital Simón Bolívar, Nohemí Sastoque, que ha registrado un aumento del 33 por ciento en la demanda de la atención. "Antes teníamos 13 camas para hospitalización y hasta 20 pacientes que esperaban la cita para psiquiatría. Ahora, agrega, subieron las camas a 34 y continúan en espera más de 10 pacientes, que a veces logran la consulta al mes. Es tanta la demanda, que los especialistas no dan abasto".

Los bogotanos terminan depresivos, angustiados o estresados por diversas razones biológicas, sociales, económicas y psicológicas, dice el médico psiquiatra Germán Puerta. En otras palabras, están influyendo factores como la agitación y el caos que se vive en Bogotá, la congestión y la inseguridad en las calles y vehículos, los problemas económicos, el desempleo, las presiones sociales y los conflictos en las relaciones intrafamiliares y de pareja. 

"Si se vive en un barrio peligroso y no se tiene dinero para comer, la persona se deprime más. Hay un factor de riesgo, cuando, psicológicamente, no se es resistente para soportar ese estado. Es cuando se intenta o se llega al suicidio", apunta Puerta.

El suicidio, uno de los indicadores de salud mental, también se ha elevado en la ciudad. La coordinadora de Salud Mental de la SDS, Gloria del Pilar Cardona, informa que entre enero y abril de este año subió el 45 por ciento, frente al 2010, al pasar de 62 a 90 casos en ese periodo. 

El hecho más alarmante para las autoridades es que la tendencia al suicidio está presentándose, en menores de 10 años. En el 2009 hubo 13 casos, en edades de los 5 a los 10 años; y en el 2010, 10 en niños de los 6 a los 10 años.

Para el médico psiquiatra infantil Germán Casas, los detonantes de esos trastornos son los conflictos en las relaciones con los padres, el matoneo, el abuso y el maltrato en el hogar o el colegio. "Cuando un niño siente miedo y habla de suicidio, hay que creerle". 

Pero mientras hay más pacientes afectados en su salud mental, en la ciudad vienen reduciéndose los servicios públicos para consultas psiquiátricas y hay menos espacios para esta atención, denunció la Asociación Colombiana de Psiquiatría.
'Estoy sola, no quiero vivir'

Menor de 15 años, atendida por la línea 106:"Estoy muy triste aquí en la casa, pero en el colegio mostraba que estaba feliz. Aparentaba para que no me preguntaran nada. Mi mamá trabaja, pero le tengo miedo porque es muy exigente. Ni siquiera me felicitó por el logro que tuve en el curso. Ahora, me siento mal. Quiero hacerme algo. No quiero vivir. Me siento también culpable porque mi tío murió y no me pude contentar antes con él". Esta llamada fue hecha el miércoles pasado, a las 10 a.m, a la línea 106. El año pasado, entre las 30.898 llamadas a este servicio, 93 las hicieron niños de 4 a 8 años, motivadas por la tristeza. y 454, por la soledad. 

Según los psiquiatras, a los niños hay que prestarles más atención y facilitar la comunicación, para evitar tragedias. Por otro lado, las depresiones y demás trastornos de salud mental que presenten los adultos, se deben consultar al especialista, cuando los síntomas sean persistentes por más de dos meses, ya perturben la vida laboral o familiar y cuando no se puede salir de ese estado, pese a los intentos por superarlo. 

Derechos Reservados por El Tiempo
Redactado por Lucevin Gomez

martes, 10 de mayo de 2011

El estrés laboral afecta a más de 40 millones de europeos

En el 2006, Reus realizo un estudio acerca de las cifras de estrés laboral que se manejaban en Europa. De acuerdo a los resultados obtenidos, refieren que este trastorno afecta a más de 40 millones de europeos y supone entre un 50% y 60% de los casos de absentismo laboral, superado sólo por las patologías de la espalda. Además, implica un coste de 20.000 millones de euros. 

La médico de la Mútua Reddis, Cori Pagés, afirma que el estrés "no discrimina" y lo puede padecer todo el mundo. No obstante, hay grupos más vulnerables, como son los trabajadores más jóvenes y los más mayores, las mujeres, los inmigrantes y los discapacitados, señaló. Sus efectos en la actividad laboral son una disminución de la calidad, eficacia y rendimiento; insatisfacción y deterioro del ambiente laboral; absentismo; y aumento de los errores en los trabajos y, consiguientemente, de los accidentes laborales. 

De acuerdo a Reus el 28% de los trabajadores europeos padece estrés y un 20% más padece "burnout" (síndrome del trabajador quemado), según datos de 1999 de la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo. Los trabajadores estresados presentan todos cefalea, un 17% dolores musculares; un 20% enfermedades varias, un 13% fatiga y un 30% dolor de espalda. 

Hay profesiones más estresantes que otras, según afirmó Pere Gomis, experto en medicina laboral. Por orden de mayor estrés a menor se situarían mineros, policía, construcción, pilotos aéreos, periodistas, dentistas, médicos, enfermeras, conductores de ambulancia, músicos, profesores y directores de personal.

Derechos reservados por EROSKI CONSUMER Y Reus

lunes, 18 de abril de 2011

Los peligros del estrés laboral

ESCENARIO 

Riesgo El estrés puede producir enfermedades cardiovasculares, la primera causa de muerte en la Argentina.
Encuesta Una encuesta de Grant Thornton revela que el 54% de los empresarios locales está más estresado este año que el anterior.  Prevención Se recomienda que las empresas cuenten con un desfibrilador y que los empleados aprendan reanimación cardiovascular.


De acuerdo a Paula Urien, del periodico La Nación, existe un riesgo probado para la salud de los trabajadores cuando no se tienen en cuenta los signos de alerta que emiten el cuerpo y la mente. 

"Esta actividad es de riesgo, hay constantes presiones, estrés, una gran exigencia física y psíquica. Y no son sólo las horas de trabajo, sino lo que te llevás a la cama." Son palabras de Daniel Scioli, gobernador de la provincia de Buenos Aires, apenas unas horas después de la muerte del ex presidente Néstor Kirchner y que dan cuenta de las repercusiones en la salud a las que puede llevar el trabajo sin límites. 

Daniel López Rosetti, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina del Estrés, da una definición de este mal. "Se produce estrés cuando las cargas y las demandas psicológicas, sociales y laborales superan la capacidad de respuesta de la persona. Es entonces cuando aparecen manifestaciones físicas a las que hay que prestar atención." 

Algunas son: ansiedad, insomnio, irritabilidad, trastornos digestivos, taquicardia, cefalea, cambios en el carácter, dolores musculares, palpitaciones, suba de la presión arterial, miedos. "La vida de las personas se desenvuelve en gran parte en el plano laboral. Una persona que tiene 60 años ha dormido 20 de esos años y ha trabajado y estudiado 30. Por eso el manejo del estrés en el plano trabajo es tan importante", afirma López Rosetti. 

Según varios especialistas consultados, las características individuales son determinantes. La personalidad de tipo A pertenece a quienes son más ansiosos, obsesivos, que se toman a pecho situaciones en las que otros responden de manera más calma. "Es muy difícil transformar una personalidad de tipo A: no se puede pretender que un hiperquinético y competitivo se convierta en un rasta. En general sólo intentan modificar patrones de conducta insalubres cuando el cuerpo manifiesta ciertos síntomas. Es difícil, pero sí se pueden cambiar hábitos de vida a través de la psicoterapia", dice el médico especialista en neuropsiquiatría Diego Sarasola. 

Y advierte que el factor estrés está en el mismo nivel de riesgo para el cuerpo que el sedentarismo, el tabaquismo y el sobrepeso. Y que en la Argentina, los antidepresivos y ansiolíticos circulan como aspirinas. "Las drogas tendrían que estar siempre supervisadas por médicos ya que bien usadas dan buenos resultados y mal usadas pueden conducir a un mal peor, como deficiencia en la coordinación y en la memoria", dice. 

Aunque según López Rosetti quienes sufren más estrés son los trabajadores con poco poder de decisión; una encuesta de Grant Thornton de este año entre más de 7400 dueños de negocios de 36 países dio como resultado que más de la mitad de los dueños de empresas del sector privado en el mundo están estresados. En la Argentina, el 54% de los empresarios indicaron que sus niveles de estrés aumentaron en 2010. Sus principales preocupaciones son las presiones sobre el flujo de caja por lo difícil y caro que resulta el financiamiento y la pérdida de rentabilidad (61%), regulaciones y burocracia (50%), y clima económico y la excesiva carga laboral (ambos, 49 por ciento). 

Pero el estrés laboral se presenta en mayor o menor escala en casi todas las profesiones u oficios. En el marco del IX Congreso Internacional de Medicina del Trabajo, Higiene y Seguridad, realizado esta semana y organizado por la Sociedad Argentina de Medicina del Trabajo, su presidente, Roberto Pinto, en una charla con La Nacion, en un intervalo, afirma: "Todos decimos que nuestros trabajos nos estresan. El ser humano tiene estrés y eso es normal. Pero cuando la situación se prolonga lleva al distrés, que puede producir enfermedades físicas y psíquicas de cualquier tipo". 

El profesional aclara: "El distrés produce aumento en la presión arterial, aumento de azúcar en sangre, aumento de los latidos. Aumenta el metabolismo y esto puede llevar a enfermedades del corazón y derrames cerebrales, además de trastornos digestivos. Puede producir desde un resfrío hasta cáncer. También diversos problemas psicológicos. Cada vez tenemos menos dudas". 

Con respecto a los profesionales que más riesgo tienen, según Pinto, están los periodistas, sobre todo quienes cubren la actualidad; los mineros; los cirujanos, los que trabajan en terapia intensiva; quienes manejan vehículos de todo tipo por aire, tierra y mar; los que manejan armas, como los policías, y los bomberos, entre otros. 

El ambiente que rodea al trabajador es vital. "Si se trabaja en una oficina, debe tener buenas condiciones de temperatura, humedad, ventilación o iluminación. Y con quienes se trabaja también influye. Si hay un ambiente psicológico alterado o situaciones como el mobbing, donde se ejerce presión sobre los trabajadores de rango inferior, el riesgo es alto." 

Para López Rosetti, la remuneración económica es muy importante, pero el reconocimiento del trabajo realizado juega un rol clave. Además, la jornada laboral de ocho horas, algo que muchas veces no se cumple. El hecho de llevarse trabajo a la casa; de estar conectados permanentemente con teléfonos inteligentes o netbooks, y no tomar la cantidad de días necesarios de vacaciones suman puntos en contra. 

Sin dudar, todos los consultados recomiendan hacer una caminata de media hora todos los días; el colesterol bajo control, y una dieta sana, alejada de las grasas. Es decir, nada nuevo: una mente sana en un cuerpo sano. 

Derechos Reservados por el Diaria La Nación de Argentina

domingo, 27 de marzo de 2011

¿El estrés podria acortar la vida?

De acuerdo a un articulo publicado en SINC, la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (CAMFiC) inicia un estudio para comprobar si el sufrimiento hace enfermar. El objetivo del estudio, asesorado por el Instituto de Investigación en Atención Primaria (IDIAP Jordi Gol), es comprobar si situaciones de estrés y depresión favorecen sufrir un síndrome metabólico El síndrome metabólico es un conjunto de factores que incrementan el riesgo cardiovascular. Estos factores son: un perímetro abdominal superior a 102 cm en hombres u 88 cm en mujeres, tener la hipertensión arterial por encima de 130-85, el HDL (colesterol bueno) <40 mg / dl en hombres, <50mg/dl en mujeres, tener los triglicéridos superiores a 150mg/dl y / o la glucemia basal por encima de 110mg/dl.

Según los médicos de la sociedad, para tener un síndrome metabólico se debe tener 3 o más factores a la vez, de esta manera la persona se encuentra en un riesgo cardiovascular superior al esperable. 

Los médicos de familia hacen seguimiento exhaustivo de aquellos pacientes que tienen síndrome metabólico identificado y que además pueden tener otros factores que favorecen el riesgo cardiovascular como el consumo de alcohol o tabaco. 

Este estudio trata de comprobar si una persona que a priori no parecería sufrir un síndrome metabólico (porque puede no tener ninguno de los factores antes mencionados, o bien sólo uno) puede llegar a desarrollar el síndrome si entra en situación de estrés, ya sea por ansiedad, depresión, acontecimientos vitales estresantes (como puede ser la pérdida de un ser querido), o por una baja calidad de vida. 

Según Yolanda Ortega, médico de familia de CAMFiC e investigadora principal del proyecto "el síndrome metabólico (SM) es muy frecuente y conocemos su alta prevalencia, sabemos que un 15% de la población desarrollará la SM, pero desconocemos su evolución. Este estudio nos debe permitir conocer la incidencia y el perfil que marca la evolución de nuestros pacientes en este síndrome en el ámbito de la salud mental. De hecho, sabemos que un 14% de la población actualmente sufre una depresión, y la hipótesis de trabajo que tenemos es que de este 14% de población, un 25% desarrollará un síndrome metabólico ". 

El estudio, actualmente en curso, se realiza sobre una muestra aleatoria de 738 personas con alto riesgo de desarrollar SM, de 40 o más años de edad, atendidos en un centro de atención primaria urbano durante el último año. Para la recogida de información del equipo investigador aprovecha la primera visita ordinaria del paciente para presentarle el estudio y solicitar le su consentimiento informado. 

Derechos reservados por CAMFiC
Tomado de Servicios de Información y Noticias Científicas 

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Tráfico y estrés, ¿un problema laboral?

CNN Expansión, publica un articulo bastante interesante, en relación a los niveles de estrés que experimentan los mexicanos, asociado a las jornadas diarias de trafico vehicular que trascurren mientras se dirigen a sus lugares de trabajo.  Según un estudio del proveedor de soluciones para lugares de trabajo (Regus), casi tres de cada 10 empleados invierte más de 90 minutos de trasladado diariamente.
Aunque en el país, el promedio de duración de trayecto es de 28 minutos, por lo menos una de cada 10 personas (9%), hace esta actividad en más de una hora, hacia y del lugar de trabajo, precisa el estudio.

De acuerdo con el Commuter Pain Survey 2010, un estudio elaborado por IBM, el 78% de los trabajadores en la ciudad de México ocasiona el tráfico durante las horas pico. Además de considerar que actualmente alrededor de 430.000 conductores quedan atorados debido a las frentes de obra que se realizan de manera simultánea en la capital. 

Según Fernando González, médico de la Universidad Autónoma de Puebla, las reacciones que tiene una persona estresada al volante son muchas, lo primero es que se vuelve mas competitiva, disminuye su percepción del riesgo y, con el afán de llegar a tiempo, olvida los estímulos del entorno como señalamientos y peatones. También tiende a incrementar la velocidad, trasgrede las normas de tráfico y guarda menos su distancia, entre otras conductas que propician accidentes, añade el especialista en salud y seguridad del trabajo. 

Aunque se desconoce una cifra exacta sobre los accidentes relacionados con el estrés, se puede decir que un 15% de los siniestros, aproximadamente, se deben a este fenómeno; a la prisa de la gente por llegar a tiempo a sus actividades. Hay algunos tipos de estrés, que representan un riesgo más alto, como los conflictos en el trabajo, despidos y divorcio, por mencionar algunos. En estos casos, se duplica la posibilidad de accidente, reporta el Dr. González, para CNN. 

El sondeo del proveedor de soluciones para oficinas de trabajo, apunta que el estado inducido por los traslados puede ser responsable del alza en la presión arterial, desórdenes músculo-esqueléticos, hostilidad y efectos adversos en el desempeño cognitivo

Desde esta perspectiva, la directora general de Regus México, Mónica Cati Cerda, afirma que para combatir los efectos dañinos de los trayectos al trabajo en la salud física y moral del personal, las opciones son los esquemas de trabajo que permitan a su personal operar más cerca de casa, por ejemplo en oficinas virtuales. Esto también se traduce en ahorros para las empresas.

Tomado de CNNExpansió.com 

miércoles, 24 de marzo de 2010

¿Estresado por Falta de Tiempo?

El tiempo corre, el tiempo vuela, el tiempo no se detiene, el tiempo es oro, el tiempo pasa, el tiempo da, el tiempo quita, el tiempo se estira, el tiempo se acorta, no se puede almacenar, no se puede reemplazar o no tiene sustitutos, no se puede dejar de consumir. El tiempo decanta, con el tiempo cristaliza, el tiempo tiraniza, el tiempo libera, el tiempo todo lo cura, dale tiempo al tiempo, tómate tu tiempo… el tiempo… el tiempo… Dimensión y condición consustancial de la existencia, junto con su imprescindible hermano siamés, el espacio, definen y demarcan nuestro ser en el mundo. Nuestra vida. Sin tiempo ni espacio no podríamos dar cuenta de nuestra existencia. No habría vida relatada. No existiríamos.

Por eso la administración del tiempo es la administración de la vida.

Como el tiempo es un tesoro y hemos de administrarlo amorosamente para ser felices, esto no quiere decir que tengamos que administrarlo (siempre) de un modo milimétrico. Como si siempre estuviéramos en la necesidad de producir. A veces tratar de utilizar el tiempo solo para producir, es perder el tiempo. A ese respecto me encanta la división que hacen los griegos de dos clases de tiempos: El Chronos y el Kairos. El Chronos es el tiempo del reloj, del calendario, el tiempo tal como lo conocemos y medimos. En cambio el Kairos es el tiempo existencial, el tiempo interno, el momento oportuno, la oportunidad, el instante valioso subjetivamente. El día y la hora cuando dimos el sí en el altar matrimonial pertenecen al Chronos, el significado vital para la existencia de ese momento es el Kairos. Los minutos u horas que pasan en una agradable y seductora conversación con nuestra/o amada/o parecen encogerse, cuando han pasado horas creemos que han sido unos minutos. Mucho más cortos y filudos son los días y horas previos a la presentación de un proyecto importante, como los minutos o segundos finales de un partido cuando nuestro equipo está a punto de perder o ganar. Se vuelven pesados, densos, cuando estamos en una clase aburrida o en la fila de un banco. Esos son ejemplos de Kairos. Tiempos subjetivos. Los Kairos positivos son los que llenan de significado y valor nuestra vida. Enriquecerla vida y disminuir el estrés está en función de otorgarle a nuestra vida más y más Kairos positivos, que en saber cómo organizamos los Chronos. Dicho de otro modo, que Kairos dirija a Chronos. En este capítulo vamos a aprender cómo hacerlo.

Si no somos cuidadosos el tiempo se nos puede ir como agua entre los dedos, Y si estamos angustiados o estresados, se acorta y afila convirtiendo su manejo en una pesadilla que consume enormes esfuerzos y energías, las cuales, muchas veces, parecen desperdiciadas, por que cuando estamos estresados hacemos muchas cosas, nos llenamos de mal genio, tensión, angustia, insomnio, pero logramos muy poco. Tanto como que exceso de estímulos (muchas cosas por hacer) en la unidad de tiempo (poco tiempo para hacerlas), estresa a cualquiera.

Ser concientes de la importancia de administrar adecuadamente el tiempo nos conduce a conquistar mejores resultados en el trabajo y en la vida privada, a sentirnos menos fatigados y con menos estrés. A sentirnos más satisfechos y contentos con el trabajo realizado y por realizar. A estar más motivados, cometer menos errores y mejorar la calidad de vida. Antes de pasar a estudiar las diferencias entre lo urgente y lo importante y su utilidad en el manejo del tiempo, veamos dos pre-supuestos o claves fundamentales para la satisfactoria organización de nuestra agenda de trabajo: la identidad con la tarea y la planificación.

Para ampliar las anotaciones realizadas e informarse de las claves en la administración del tiempo, puede leer el libro Manual para la Reducción del estrés, del doctor Alarcón Prada.


Director: Ariel Alarcón Médico Psiquiatra
Colaborador: Luz Karime Jiménez Jaimes Psicóloga
Fuente: MANUAL DE REDUCCION DE ESTRES del doctor Ariel Alarcón.