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viernes, 20 de septiembre de 2013

ESTRÉS LABORAL RESPONSABLE DE GRAN PARTE DE DEPRESIÓN

Concientes de la importancia del estrés laboral y su incidencia en otros problemas de salud, queremos compartir con nuestros seguidores un articulo publicado por Medscape el pasado 11 de septiembre:

"ESTRÉS LABORAL RESPONSABLE DE GRAN PARTE DE DEPRESIÓN

Las condiciones de trabajo negativas, como la baja satisfacción en el trabajo, poco control, y la falta de reconocimiento por los empleadores, son responsables de una proporción considerable de la depresión en los adultos de mediana edad, sugiere una investigación reciente.

Investigadores de la Universidad de Michigan  y el Instituto de Investigación Social en Ann Arbor encontraron que los trabajadores con un total alto de "condiciones de trabajo negativas" también tuvieron altas puntuaciones de síntomas depresivos.

"Estos resultados se suman a la creciente evidencia de que el empleo es una importante fuente de divergencia en la salud mental a través de la mediana edad", escriben los investigadores, dirigidos por Sarah A. Burgard, PhD,

El estudio fue publicado en la edición de septiembre de la revista Journalof Occupational and Environmental Medicine (Revista de Medicina Ocupacional y Ambiental).

Nueva metodología

Estudios longitudinales anteriores de las condiciones de trabajo negativas tienden a utilizar un indicador de una exposición única, tales como la tensión laboral. Sin embargo, los investigadores señalan que, si bien esta metodología ha pronosticado los resultados de salud en un gran número de poblaciones, no puede captar toda la gama de condiciones negativas que los individuos experimentan en el trabajo.

Para el estudio, los investigadores analizaron la relación entre un gran número de condiciones de trabajo y síntomas depresivos sobre la base de 4 series de recolección de datos durante un período de 15 años, a 1889 trabajadores estadounidenses mayores de 25 años.

A los trabajadores se les preguntó acerca de todas las condiciones de trabajo, incluida la satisfacción laboral, el equilibrio trabajo / vida, conflicto de intereses, y si se sienten apreciados por su trabajo.

Los investigadores crearon una nueva puntuación resumida de las condiciones laborales negativas que abarcaban todas las medidas de condiciones de trabajo disponibles y examinaron la relación entre esta puntuación y los síntomas depresivos.

"Nuestra estrategia de medición puede capturar una amplia gama de experiencias que enfrentan los trabajadores en el trabajo, mientras que no requieren el mismo conjunto de elementos para su alineación en cada ola de la encuesta," los autores escriben.

Los investigadores encontraron que los trabajadores con mayores puntuaciones totales de condiciones de trabajo negativas también tuvieron los puntajes más altos de síntomas depresivos, según lo medido por el Centro de Estudios Epidemiológicos de la Depresión (CES-D).

Para los trabajadores con los más altos puntajes totales, las condiciones de trabajo negativas representaron alrededor de un tercio de la desviación estándar de los síntomas depresivos, "una diferencia sustancial", según los autores.

Estos hallazgos, señalan los investigadores, ponen de relieve la importancia de la 'función de buenos puestos de trabajo en la mejora de la productividad laboral y la reducción de los costos de depresión para los trabajadores, sus familias y los sistemas sanitarios.'"

Es importante revisar nuestras propias condiciones laborales y estar alerta a cualquier sintoma depresivo para evitar futuras condiciones medicas, nuestra recomendacion, mientras no se puedan cambiar las condiciones laborales es conveniente iniciar un programa de reduccion de estrés que le permita manejar mejor las condiciones laborales negativas.  

lunes, 25 de abril de 2011

Mindfulness, aquí y ahora

La práctica del mindfulness es una herencia de la tradición budista, hoy utilizada por la psicología occidental como técnica del control de estrés y para el tratamiento de diversos trastornos psicológicos.

Se cree que la ansiedad, el estrés, la depresión son patrones repetitivos que los activamos ante cualquier situación que parezca guardar relación con esto que creemos nos está pasando “aquí y ahora”. Cuando vivimos en  “piloto automático”, respondemos “automáticamente” con recursos ya utilizados y que, por conocidos, creemos convenientes volver a repetir.

En el 2002, la Asociación Americana de Psicología, da a conocer la terapia para la depresión basada en Mindfulness, presentada por el Dr. Zindel V. Segal, quien afirma que la técnica de mindfulness como un modo prevención de recaídas en síntomas depresivos. La terapia ayuda en el reconocimiento de los patrones de pensamientos que mantiene la depresión, a través de la conciencia plena de dichos pensamientos/rumiaciones, se obtiene una manera sana de confrontarlos y adaptarse a ellos. Encontrando en los ejercicios de mindfulness un método efectivo para evitar las recaídas.
En la sección de blogs del diario LA NACION de argentina, se publica un artículo que nos cuenta de que se trata MINDFULNESS, describiendo su significado a través de analogías que nos permitan comprender el porqué de sus múltiples beneficios. 

Mindfulness es como fluir y saborear:  flow (fluir) es entregarse a la práctica de aquello que nos da extremo placer (cantar, cocinar, bailar, escribir…). Savoring (saborear) es aprender a degustar lo esencial, lo que nos hace sentir sencillamente plenos (un café, la charla sincera, el abrazo, mirar el cielo…). 

La idea de mindfulness es prestar atención a la experiencia presente, tomar una actitud activa y reflexiva frente a lo que nos pasa, sin criticar y sin juzgar. Es demostrar interés, curiosidad y aceptación por el“aquí y ahora”. Continuamente nuestra mente está inundada de voces y comentarios; recuerdos y deseos que nos llevan del pasado al futuro sin poder hacer foco en el presente o en el mundo real y concreto.

El mindfulness es “aquí y ahora”, con todo lo que nos sorprenda a su paso. Es como sintonizar la radio en “nuestro dial interior” para escuchar lo que sentimos o pensamos en este preciso momento. Vivimos condicionados, tironeados por nuestras experiencias y expectativas a las que les hemos adjudicado un significado o intención. Suele ocurrir que estamos tan pendientes de lo que pasó o de lo que nos gustaría que pase, que no le estamos dando la debida atención y cuidado a lo que nos está pasando “ahora mismo”.

El mindfulness invita a tomar contacto real y responsable con lo que nos pasa, sin por eso pensar en lo que tendría que suceder o en relación a lo que sucedió en otro momento. Se trata de centrarse y sentir las cosas tal y como suceden, sin buscar su control. La idea es que la felicidad comienza cuando logramos desapegarnos de los prejuicios y pensamientos automáticos.

Sería, en ejemplo simbólico, como dejarnos sorprender por los sabores del plato que tenemos delante de nosotros en este instante, sin compararlo con recetas anteriores o con las que en algún momento iremos a probar. Es que nada sabe siempre igual, más allá de las “recetas magistrales” o de que tengamos el paladar entrenado para distinguir, por decir algo, la dulzura del azúcar o lo amargo del limón. Muchas veces en la vida el azúcar puede llegar a empalagarnos y el limón convertirse en el sabor agridulce que estamos necesitando para neutralizar o equilibrar el paladar.

Derechos reservados por el diario de Argentina Lanacion.com 

viernes, 4 de septiembre de 2009

DEPRESÍON


El término “depresión”, es un estado anímico similar a la tristeza pero más profundo y sin una causa aparente que la desencadene o cuando la reacción es más fuerte de lo que se esperaría en esas circunstancias. El modelo descriptivo y explicativo para la depresión es el del duelo. Cuando hemos perdido a un ser querido, experimentamos sentimientos profundos de dolor psíquico, gran tristeza, abatimiento, desmotivación, inhibición psicomotora, embotamiento mental.Hacemos duelos también cuando perdemos posesiones valiosas afectivamente o vivenciamos cambios radicales, en un sentido negativo, en nuestra vida, como por ejemplo un divorcio, un desplazamiento forzado o la perdida de un trabajo. Pero cuando presentamos la misma gama de sentimientos sin que hayamos perdido a ningún ser querido, no se trata de un estrés fuerte, es depresión.Un paciente con cáncer puede tener una “reacción depresiva” cuando el afecto depresivo no es muy intenso y responde a una causa evidente como el diagnóstico, una complicación o una recaída. Puede tener también una “depresión menor”, o disforia, cuando los síntomas de inhibición y desánimo son presentes pero no muy intensos. O puede hacer una “depresión mayor” cuando los síntomas son intensos, perdurables, causan sufrimiento incuestionable y alteran la cotidianidad y el tratamiento. La depresión mayor es un trastorno psiquiátrico importante que tiene entre sus síntomas además de una tristeza muy intensa y perdurable, síntomas como inhibición psicomotora, imposibilidad para disfrutar las cosas que antes le producían placer, dificultades para concentrarse y tomar decisiones, irritabilidad, pesimismo muy marcado, dificultades para dormir y pérdida del apetito.

sábado, 22 de agosto de 2009

DEPRESÍON


La depresión es un estado anímico similar a la tristeza pero más profundo sin una causa aparente que la desencadene.
Cuando hemos perdido a un ser querido, experimentamos sentimientos profundos de dolor, gran tristeza, abatimiento, desmotivación, inhibicion y embotamiento mental.
Hay distintos grados de depresión según su intensidad. Por ejemplo un paciente con una enfermedad como el cáncer puede tener una reacción depresiva cuando el efecto depresivo no es muy intenso y responde a una causa evidente como el diagnóstico.
Puede tener también una depresión menor cuando los síntomas de inhibición y desánimo son presentes pero no muy intensos.
También puede haber una depresión mayor cuando los síntomas son intensos, perdurables, sufrimiento incuestionable y alteran la cotidianidad y el tratamiento.
La depresión mayor es un trastorno psiquiátrico importante que tiene entre sus síntomas además de una triteza muy intensa y perdurable, síntomas como imposibilidad para disfrutar las cosas que antes le producían placer, dificultades para concentrarse y tomar decisiones, irritabilidad, pesimismo muy marcado, dificultades para dormir y pérdida de apetito.
Algunas personas deprimidas presentan ansiedad como sintoma acompañante. Otros desarrollan síntomas de temores incontrolables, susto constante que algo malo les pueda pasar, pero no hay una causa extrema que produzca esta reacción sin que se acompañe de depresión.
La ansiedad se acompaña de sensaciones físicas como las palpitaciones, mareos, ahogamiento, falta de aire, temblor y palidez.
Cuando esta es muy intensa puede dar lugar a ataques de pánico que son crisis muy agudas de angustia asociadas a temor de morir.
Si es leve se puede manejar con la técnica de control del estrés. Si es moderada se pude requerir de una psiciterapia.
Pero si es muy grave es posible que se requiera de medicamentos con apoyo de psicoterapia.